(51 1) 997-574-085
La aparición de un nódulo o bulto en alguna zona del organismo. Aunque la mayoría suelen ser manifestaciones de enfermedades benignas, en todos los casos debe descartarse la existencia de una lesión maligna.
Mancha o lunar que cambia de forma, tamaño y/o color Cuando una mancha o lunar se hace irregular, crece, cambia de color y/o duele o pica puede indicarnos que dicha lesión se está malignizando (melanoma).
Cambios en los hábitos urinarios o intestinales Cuando aparecen síntomas nuevos que antes no existían como disminución de la fuerza del chorro al orinar, escozor, ganas de orinar por la noche (nicturia) debe consultarlo con su urólogo. La modificación de los hábitos intestinales (pasa del estreñimiento a la diarrea y viceversa), indican la necesidad de un estudio.
El dolor suele ser un síntoma inespecífico que acompaña a multitud de enfermedades benignas. Sin embargo, cuando el dolor persiste durante días o no cede al tratamiento habitual, es importante valorar el origen del mismo y descarte la existencia de un tumor.
Sangrado o hemorragias anormales, vaginal, con la orina, con las heces, con el esputo, etc. puede ser un síntoma de una enfermedad benigna, pero también puede ser un síntoma de un tumor maligno que se origina en el útero, vejiga, colon o pulmón.
La pérdida de peso injustificada, es decir, se pierde peso incluso sin hacer dieta y a pesar de mantener los mismos hábitos alimenticios y sin incrementar la actividad física, puede ser indicativo de un proceso maligno.
Tos y/o ronquera persistente que persiste durante más de 2 semanas o se incrementa en un paciente que previamente la padecía (enfermedad crónica) es importante consultar con su médico, fundamentalmente, si es fumador.